65

—Buenas tardes, Sra. Hendrix. Llegas tarde al trabajo, como siempre— Sarah bromeó.

Rodé los ojos. —Buenas tardes para ti también, Sarah Louis. ¿Hames ya se fue?

—Ahora tiene derecho a llamarlo por su nombre, llega tarde al trabajo porque es su esposa, se pone mandona.

—Y tú estás siendo tonta.

—...

Inicia sesión y continúa leyendo