35

La oscuridad del club nos ofrece algo de privacidad, aunque puedo sentir la mirada ardiente del jefe de la mafia. Rocco actúa con tanta naturalidad y trato de no estremecerme por nuestra proximidad.

—Entonces, Martinelli, ¿me dirás qué demonios te pasó? No pude contactarte, y luego apareces aquí co...

Inicia sesión y continúa leyendo