46

Él se acerca más a mí y yo ignoro el avance, sin mostrarle nada en mi rostro. El cuchillo está fuertemente agarrado en mi mano y él lo observa.

—Eres una mujer tan tonta, Eloisa. Enfrentándote al líder de la mafia y amenazándolo con un cuchillo, ¿no te das cuenta de que tengo hombres por todas part...

Inicia sesión y continúa leyendo