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La puerta se abre de nuevo y mi cuerpo se pone instantáneamente en alerta. Xavier se acerca a la cama y coloca algo en una mesa. Se arrastra sobre mi cuerpo y me quita la camiseta, dejándola junto a mis muñecas atadas. Exponiendo con éxito mi pecho a él, el viento muerde mis pezones duros. Su lengua...

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