53

Él abre el agua y nos mete a ambos bajo el chorro frío, despertando mis sentidos y mi mente al instante. Le ofrezco el condón y lo acepta sin dudar, deslizándolo sobre su pene antes de agarrar mi cuerpo mojado. Me da la vuelta para que mi trasero se presione contra su pene duro, un escalofrío profun...

Inicia sesión y continúa leyendo