68

—Voy a traer la manguera y te voy a rociar con agua, Santi —le advierto y sonrío.

Él cruza los brazos sobre su pecho—. El tío Xavi te detendría antes de que mojaras su casa.

—El tío Xavi no está aquí ahora mismo —me río y él se une.

La pelea entre nosotros ocurrió porque él robó algo de la comida qu...

Inicia sesión y continúa leyendo