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Una rabia ardiente y abrasadora recorre mis venas, el agarre de mi pistola se aprieta con furia. Los gritos y llantos de mi hermano pidiendo ayuda; lo único que puedo escuchar. Mis ojos arden al verlo, viviendo, tan despreocupado, una completa y jodida locura. Apretando la mandíbula, no quiero apart...

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