91

—¿Por qué no estás muerto? —pregunto, conteniendo el temblor que desesperadamente quiere salir de mis labios. La vieja Eloisa quiere salir a la superficie, este enorme recordatorio de mi vida pasada me tiene tambaleando hasta el fondo.

—No me mataron —responde maliciosamente y apunto mi arma hacia ...

Inicia sesión y continúa leyendo