Capítulo 47 CAPITULO 39

MATTIA

El pitido monótono del monitor me taladraba los tímpanos, como si cada latido fuera una burla a mi impotencia. Mi madre yace inerte en esa cama blanca, un lienzo pálido manchado por la crueldad de esos bastardos.

Malditos hijos de puta.

La rabia me hierve por dentro, una olla a presión a punt...

Inicia sesión y continúa leyendo