Capítulo 67 Devoción Oscura

DARKO

No podía apartar los ojos de ella. El silencio entre nosotros era denso, tan palpable que casi podía sentirlo apretando mis pulmones. Allí estaba, mi pequeña Koala, con esos ojos que intentaban fingir resistencia, pero cuyo brillo traicionaba el tumulto que le recorría el cuerpo. Sabía que est...

Inicia sesión y continúa leyendo