Capítulo 66 EPILOGO

Veinte años después.

KOJI

—¡Mamá, dile a mi papá que no puede andar amenazando con su katana a todo santo varón que venga a buscarme a la casa para una cita! —se queja a gritos mi hija mayor, Himari, con el rostro rojo de la pura indignación.

Frunzo el ceño con marcado fastidio y desvío la mirada ha...

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