Noche apasionada

Una hora después de que Lavelle terminara de comer el ramen, Theophile no explicó de inmediato lo que había sucedido entre ellos, sino que continuó jugueteando con las pastillas en su mano, como si estuviera contando cuántas pastillas blancas y naranjas había.

Hasta que finalmente Lavelle carraspeó...

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