Capítulo 41 PECADO DE MEDIANOCHE

Mateo percibe la rigidez en el cuerpo de Alice y nota la palidez extrema de su rostro, por lo que aprieta su mano con un gesto protector y se dirige a la mesa con una educación intachable.

–Nos sumamos a las felicitaciones para ambos –expresa Mateo de forma tranquila, mirando de reojo la inmovilidad...

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