21

—No puedo vivir sin eso, lo sabes.

—No importa lo que digas —sus ojos brillaban con una fascinación casi obsesiva.

—Necesito hablar sobre Elsa —dudó, suavizando su voz.

—Todos saben lo que está pasando. Ella está esperando a Joseph, un hombre que solo ve en sus sueños. ¿Puedes creerlo? Un hombre ...

Inicia sesión y continúa leyendo