Capítulo 35 Averiguar

DAMIÁN

Me gustaba lo inocente que era Catalina, parecía un conejito indefenso a punto de ser cazado. Miré su rostro, sus pecas y su mirada desvaiéndose poco a poco porque se pone nerviosa. Claro que había averiguado todo sobre Catalina, desde que la vi sentí algo en mi pecho, algo que me hacía estar...

Inicia sesión y continúa leyendo