Capítulo 40 Hablar

—Deberías irte —le aconsejé.

—¿Tu estás bien?

—Si, de mi no te preocupes. —le sonreí. La verdad es que Max me ha caído muy bien. —Nos vemos.

Max asintió y se dio media vuelta, yéndose. Tomó sus cosas y salió de la playa. Respiré aliviada cuando noté que los hombres de Damián no lo siguieron.

En eso ...

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