Capítulo 50 Disparos

Nos sentamos en la sala de Damián, donde la atmósfera estaba cargada de tensión. Durante unos momentos, ninguno de nosotros habló, y las palabras se quedaron atrapadas en el aire. Finalmente, rompí el silencio.

—Damián, necesito que me hables con sinceridad. Quiero saber qué significas para mí y qué...

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