Capítulo 37 Confesión

Lilia.

Al final, no pude decirle nada a Chris ese día.

Estábamos almorzando como era costumbre y mis ojos viajaban a su rostro cada cierto tiempo. Su concentración estaba encima de su celular.

—¿Tengo algo en la cara? —cuestionó, alzando un poco el mentón.

¿Cómo me descubrió?

—No es nada.

¿Era...

Inicia sesión y continúa leyendo