Capítulo 39 Déjate llevar

Lilia.

Chris empezó quitando mi camisa con lentitud, ninguno estaba apurado. Ambos nos habíamos acostado en la cama y yo no dejaba de sentirme ansiosa.

No podía creer que iba a hacerlo con el hombre que me secuestró, ¿me había vuelto loca? Seguramente iría al infierno después de eso...

—No dudes ...

Inicia sesión y continúa leyendo