Capítulo 45 Reencuentro

Lilia.

Me acerqué hasta quedar de rodillas y apoyar mis brazos sobre la camilla, llorando desconsolada porque papá estaba vivo.

Una máquina detectaba su pulso, y estaba estable, por lo que me sentí agradecida con el universo.

—G-gracias a Dios —balbuceé, con el moco flojo.

Él como pudo levantó s...

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