Capítulo 59 La fiesta

Lilia.

Elisa estaba muerta, y no le di tanta importancia. Me estaba acostumbrando a ese mundo y ya el horror no me atormentaba como antes. 

Gracias a Deus, había aprendido a defenderme sola y por supuesto, a disparar un arma. El último día de mi entrenamiento, pegué cada bala en la cabeza de los m...

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