Capítulo 36

Vivi y Sophia se sentaron en silencio por un rato, ambas perdidas en sus propios pensamientos. Los sonidos amortiguados de la investigación continuaban abajo, un recordatorio constante del caos que había destrozado sus vidas.

Finalmente, Sophia habló. —Lo siento —dijo suavemente—. Nunca quise que ...

Inicia sesión y continúa leyendo