Capítulo 74

Damien gimió, su necesidad por ella era abrumadora. Se posicionó en su entrada, la punta de su duro miembro rozando su humedad. Las caderas de Vivi se arquearon hacia arriba, rogando en silencio por más.

—Fóllame —gimió, sus ojos nublados de deseo.

Con un gruñido, Damien se hundió profundamente en...

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