Capítulo 36 Noche de gala

A la mañana siguiente, Anya se dirigió a la oficina de Alexei con cierta aprensión. Él la había citado temprano y no sabía qué esperar, al entrar, lo encontró revisando unos documentos con el ceño fruncido.

—Buenos días, Anya. Toma asiento —indicó sin levantar la vista.

Ella obedeció, retorciendo ...

Inicia sesión y continúa leyendo