Capítulo 38 El culpable de todo

Alexei se incorporó de golpe, colocándose protectoramente frente a Anya, sus ojos destellaban con furia.

—¿Qué demonios haces aquí, Viktor? ¿Cómo entraste? —exigió saber.

Viktor sonrió con crueldad, avanzando hacia ellos como un depredador acechando a su presa.

—Oh, tengo mis métodos —ronroneó, m...

Inicia sesión y continúa leyendo