Capítulo 9 Aliados y enemigos

Con suavidad, Viktor la guió hasta su auto, la ayudó a sentarse y le abrochó el cinturón con ternura, como si fuera una muñeca de porcelana a punto de romperse.

Durante el trayecto, Anya permaneció en silencio, perdida en su propio dolor. 

Miraba por la ventana sin ver realmente, su mente revivien...

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