Capítulo veintiocho: Ezra

Nada entre Lacey y yo se sentía igual desde que volvimos a casa, y pasaron tres días con casi ninguna conversación entre nosotros. El club seguía igual, al igual que los clientes, mi personal, el horario y todo lo demás en nuestro pequeño mundo... excepto nuestra amistad. Ahora era incómodo, tenso, ...

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