Capítulo ocho: Lacey

—Ahora que lo ves, ¿lo crees? —me preguntó Ezra una semana y media después, enrollando una camisa para meterla bien en su mochila de viaje. Lo miré con furia desde el otro lado de la habitación mientras él se reía, deseando poder lanzarle algo y acabar con eso.

—Todavía no estoy convencida de que n...

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