Capítulo 35 Duras palabras

—¿Te molesté? — preguntó seriamente, su mirada ámbar era profunda. De verdad le preocupaba, no había soltado su mano, pero no se atrevía a acercarse más.

—No— aclaró prontamente.

—Yo creí que…

—No importa…— lo interrumpió, no sabía por qué, pero sentía que esa conversación iba a doler al finaliza...

Inicia sesión y continúa leyendo