Capítulo 271

No sé cómo entré a la casa. Encendí las luces de la sala, me aflojé la corbata, me quité el traje que aprisionaba mi cuerpo. Se puede decir que tocar estas ataduras es el momento más relajante para mí, pero sentado en el sofá, no sentí ninguna relajación en absoluto.

Mi estado de ánimo en este mome...

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