Capítulo 85 Una ira que ya no tiene contención

—No me importa cómo lo hagan. ¡Encuentren a mi esposa!

La voz de Lucas resonó con tal fuerza dentro del vehículo que incluso Carlos guardó silencio absoluto. Su rostro se había vuelto de hielo, y en su mirada brillaba una furia que ninguno de sus hombres había visto jamás.

—Todos los equipos ya e...

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