Capítulo 42 Capítulo 42.

—No…—tocar la piel era una pesadilla. La mano le tembló al querer hacerlo, la sangre no dejó de brotar y con ella el terror también llegó para instalarse. —Mátame. Porque si me dejas vivo te juro que mis Kall irán por tí, Forsberg.

—Vivirás. Claro que vas a vivir. —se acercó limpiando el filo en su...

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