Capítulo 63 Prisionero de tus latidos. Capítulo 15.

—¡Dios! —suspiró al sentir que estaba a punto de llegar a ese punto que podía sentir cada vez más cerca.

—Debería ser pecado que menciones su nombre cuando soy quien te tiene el coño encajado y a punto de correrse por mí—la presión lo tuvo al límite. Ella intentó moverse, pero él se lo impidió—Eres...

Inicia sesión y continúa leyendo