BEBÉ 30

Cuando el helicóptero en el que iba Saint se fue, inmediatamente me limpié las lágrimas de los ojos y volví a entrar en la mansión de Saint. Cuando bajé, vi a Ate Mary mirando fijamente al vacío en la sala de estar. Me acerqué a él en silencio y me senté a su lado.

Me miró y pude ver la preocupació...

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