BEBÉ 32

Cuando llegué a casa vi a Savienna y Pierce hablando afuera de la mansión. Levanté las cejas y me acerqué silenciosamente a ellos, me miraron y los ojos de Savienna se abrieron de inmediato. ¿Qué pasa?

—Sabrina, está aquí... —dijo Savienna, aún luciendo sorprendida. ¿De qué están hablando con Pierc...

Inicia sesión y continúa leyendo