Corrientes de engaño

La sala del consejo estaba llena de murmullos cuando Kaelan y yo entramos a la habitación a la mañana siguiente. La tensión era tan densa que se podía cortar con un cuchillo, y no tardamos en entender por qué. Theron ya estaba allí, de pie cerca de la cabecera de la mesa con un aire de calma autorid...

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