Al filo de la revelación

El día había comenzado con la engañosa tranquilidad de la rutina, cada hora que pasaba se cargaba de mi energía nerviosa. Pero ahora, la habitación latía con un silencio roto solo por los latidos acelerados de mi corazón. Todo se rompió cuando las pesadas puertas del laboratorio se abrieron de golpe...

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