El ojo de la tormenta

El almacén temblaba bajo el peso del caos. El agua irrumpía, chocando contra las paredes metálicas como una bestia desatada, siseando al colisionar con los fríos suelos de concreto. Los guardias se apresuraban, gritando órdenes, algunos resbalando en el suelo mojado mientras alcanzaban sus armas. La...

Inicia sesión y continúa leyendo