Hilos del destino

El bosque se extendía interminablemente ante nosotros, sus imponentes árboles proyectando sombras alargadas en la pálida luz de la mañana. El aire estaba cargado de humedad, del tipo que se adhiere a la piel y hace que cada respiración se sienta densa. Cuanto más nos alejábamos del templo, más sentí...

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