Ecos del destino

La sala común de la posada era una mezcla de tonos terrosos, muebles de madera desgastada y el suave murmullo de la conversación. El aroma del pan recién horneado y el guiso especiado flotaba en el aire, haciendo que mi estómago gruñera. Kaelan había negociado habitaciones para nosotros con su habit...

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