Capítulo 30 Epílogo: El lenguaje de la luz.

Diez años después.

El zumbido rítmico de los motores de la cúpula del Observatorio Paranal, en el desierto de Atacama, era la única música que acompañaba el silencio profundo de la noche chilena. A miles de metros sobre el nivel del mar, donde el aire es tan fino que parece cristal y las estrellas ...

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