Capítulo 39 Sigues siendo mi esposa

—Genial, me quedaré en el restaurante y te esperaré.

—Está bien.

Alrededor del mediodía, Elizabeth y Sarah se encontraron en un pequeño restaurante acogedor.

Elizabeth pidió un plato de pasta.

Sarah, por otro lado, pidió un bistec.

—Elizabeth, ¿cómo se supone que solo la pasta te va a llenar? ¿...

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