Capítulo 448: El lugar del discurso

Para asegurarse de que todo saliera perfecto, Miguel había dispuesto a decenas de jefes de escuadra para vigilar y orientar el comportamiento de la gente en tiempo real, mezclados entre la multitud. Cualquiera que mostrara señales de flojear o cometer errores sería reprendido y castigado de inmediat...

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