capítulo 12

—¡Maldición!— grité, sujetándome la pierna, tratando de obligarme a moverme. No podía creer que algo así hubiera sucedido, e intenté recordar si todo lo que acababa de ocurrir era real.

Me puse las manos en la cara y grité, reviviendo todo lo que acababa de pasar. Mirando a mi alrededor, vi que tod...

Inicia sesión y continúa leyendo