capítulo 54

Simplemente me quedé allí, paralizada, incapaz de apartar la mirada de Henry. Era él, inconfundiblemente él. Quería acercarme, hacer un movimiento, pero una oleada de emociones me abrumó, dejándome congelada en la indecisión.

—Henry— susurré, mi voz apenas audible. Las lágrimas llenaron mis ojos mi...

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