Capítulo 82

Mientras la veía pronunciar esas palabras, sentí como si un cuchillo afilado hubiera sido clavado sin piedad en mi ser. Abrumada por el dolor, instintivamente me llevé las manos al estómago, cerrando los ojos con fuerza en un intento de recuperar la compostura y tomar aire.

¿Debería alejarme tambié...

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