118

Capítulo 118

Anna

—¿Dónde has estado?

La voz de Sabrina me sobresaltó mientras intentaba colarme en la mansión.

¿De dónde diablos salió ella? Fruncí el ceño.

Maldiciendo en voz baja, me giré para mirarla. Sus ojos estaban entrecerrados y sus fosas nasales se ensanchaban con asco.

Pues lo mismo ...

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