165

Capítulo 165

Anna

Mis ojos se abrieron tan pronto como escuché el sonido de la puerta abriéndose. No sabía cuándo me había quedado dormida ni por qué, pero ahora estaba completamente despierta y alerta. Azeal entró con su habitual sonrisa inquietante. Esta vez, Celia estaba detrás de él.

Su rostr...

Inicia sesión y continúa leyendo