40

Capítulo 40

Anna

—¿De qué estás hablando, cariño? —preguntó, acercándose y agarrándome por la cintura.

Su aroma me envolvió y mi necesidad inicial de resistirme se desvaneció.

Fruncí el ceño mientras miraba más allá de él hacia la puerta. Estaba cerrada. ¿De dónde demonios había aparecido?

Me pre...

Inicia sesión y continúa leyendo