60

Capítulo 60

Anna

—¿Qué diablos, Anna? —dijo Tim mientras salía de su coche y me abrazaba fuertemente en cuanto me vio.

Parecía que no había dormido ni un segundo y algo me decía que era absolutamente mi culpa.

Lo abracé de vuelta, derritiéndome en su cálido abrazo. No era una gran fanática...

Inicia sesión y continúa leyendo